La paradoja de la lectura: entre lo escrito y lo efímero
En el 2022 llevé a Oberá un bolso enorme (de esos que antes se usaban en los viajes de larga distancia para pasar vacaciones lejos de casa), con decenas de libros que había seleccionado de mi biblioteca, y otros que había comprado exclusivamente para llevarlos allá, porque según yo, estaría tan aburrida durante mi estadía académica, que debía matar mis tiempos libres con la lectura.
La realidad fue otra. No leí ni un solo libro
durante los dos años de mi estadía, pues me adentré tanto a la cultura, a los
entornos académicos, a las actividades sociales, a las salidas con amistades, a
toda situación donde pudiera socializar y aprender todo lo que estaba a mi
alcance desde la experiencia directa. Así fue que, cuando me tocó trasladar
nuevamente todas mis cosas hasta Encarnación, me enojé tanto con esa versión mía
que había llevado tantos libros, pues ya me generaba tanta carga innecesaria jajaj…
El tiempo pasó. El tiempo sigue pasando, y todos
esos aprendizajes tan directos, se tradujeron en una mayor madurez y sabiduría
que fui organizando poco a poco luego de momentos muy drama-caóticos. Pero seguí
adelante, aprendiendo otras cosas, estudiando otras cosas, y de apoco, volviendo
a retomar toda esa lectura que dejé pendiente.
Hace poco, un compañero me compartió un texto
largo con la promesa de que me iba a gustar. Efectivamente, abrí el texto
sabiendo que era largo porque me lo advirtió, y evidentemente luego de leerlo,
me gustó, pero también me interpeló.
En el artículo, que me gustaría puedan leerlo
en alguna ocasión, la autora reflexiona sobre el valor de la escritura y de la
lectura, versus un momento histórico que nos está llevando nuevamente a una
época donde la transmisión del conocimiento es más fluida, pero más efímera.
La transmisión del conocimiento antes de la
escritura como hoy la conocemos, era por vía oral. Antes de la imprenta, y poco
después de la imprenta, solo los eruditos e intelectuales tenían acceso al
conocimiento de la lectura y de la escritura. El pueblo, la comunidad, siempre utilizó
la voz para compartir el conocimiento y mantener costumbres, tradiciones,
leyendas, mitos, e historias. Sin embargo, en este punto coincido con la
autora, al referirse que la transmisión de conocimientos orales no es del todo fiable,
porque tiene una memoria histórica más débil, porque cada relato modifica el
pasado.
Hoy día, esta transmisión oral del
conocimiento, se traduce a un contexto netamente masificado y tecnologizado por
información rápida y corta: memes, tiktoks, videos cortos, el uso de la IA,
etc.
El valor de la información científica,
chequeada y metodológica, se pierde en un mar de rapidez y consumo masivo.
La autora reflexiona que se puede perder mucho
si no se mantiene el valor de los textos fijos. A la vez, cuestiona que un
texto fijo sin lectores buenos y responsables, también se tornan peligrosos al
caer en malas manos.
Finalmente, es una dicotomía lo que plantea.
Pues pone en juicio de valor, tanto el poder de la transmisión oral, como el
poder de la escritura-lectura. Pero a la vez, señala las debilidades de ambas.
Personalmente, considero que uno y otro deben mantenerse
responsablemente, pues nuestra historia está construida desde ambas
herramientas. Pero a veces, querer no es suficiente, cuando evidentemente hay una
realidad que nos carcome, una disminución considerable de la lectura en el mundo,
y en las formas en que “consumimos” conocimiento e información.
¿Se pierde algo con el abandono del texto? Las
ventajas del paréntesis de Gutenberg fueron innegables: precisión, permanencia,
escalabilidad y la capacidad de construir conocimiento acumulativo a través de
generaciones sin depender de frágiles cadenas de memoria humana. La ciencia tal
como la conocemos probablemente no podría existir sin la escritura, ya que el
conocimiento científico es demasiado complejo e interconectado para sobrevivir
en forma puramente oral. Los sistemas legales, financieros, de ingeniería y
médicos dependen de los documentos (Westenberg, 2026)
Bibliografía consultada
Westenberg,
J. A. (2026, 30 de enero). The Gutenberg parenthesis is closing. Get
in, loser, we’re going to the post-literate era [El paréntesis de Gutenberg
se cierra. Sube, perdedor, nos
vamos a la era posalfabetizada]. Selfonomics. https://www.selfonomics.com/p/the-gutenberg-parenthesis-is-closing


