La información es poder (y placer)...

 

A la señora de esta historia vamos a llamarla Iluminada (para proteger su identidad y porque le queda re bien). Ella, que ya tenía 5 hijos, creía que el clítoris era un tumor. Había sido, Iluminada no era tan iluminada. Pero sí, llegó a iluminarse cuando se enteró de que el clítoris no era lo que creía, sino que era «algo» para algo más.

Esta irónica anécdota sucedió en Paraguay. Corría el año 2009 y se realizaba el IV Encuentro Feminista en San Bernardino. En esos años, desde los movimientos de mujeres, se comenzaba a hablar y a activar mucho más en temas sobre la sexualidad, la educación sexual, los derechos sexuales y los derechos reproductivos, la salud sexual en su integridad.

Mis compañeras recuerdan esta divertida/triste anécdota, muy propia de nuestra sociedad/cultura profundamente desinformada y envuelta en un histórico y arraigado machismo.

Resulta ser que la señora Iluminada sí escuchó hablar del clítoris y sabía que estaba en la vulva, pero pensaba que era un tumor. Todas sus dudas fueron al fin despejadas durante ese encuentro, donde las mujeres hablaban abiertamente del placer femenino y donde, efectivamente, comprendió que no se trataba de una enfermedad, sino de un órgano con una única función: causar placer.

Y así Iluminada, que ya tenía 5 hijos, pero nunca había experimentado placer, se enteró también de que, había sido, existía el orgasmo femenino, y que el clítoris tenía además la función de causarlo. Iluminada se iluminó.

En Paraguay hay muchas “Iluminadas”, y es porque somos el país en la región con mayor desinformación en derechos sexuales y derechos reproductivos, y en donde no tenemos Ley de Educación Integral de la Sexualidad. Claro que hablar de placer femenino sigue siendo un tabú, y al acto sexual se lo ve únicamente con el fin reproductivo y el placer masculino.

Pero más allá de placeres o no placeres genitales, es importante ampliar el debate y ver que efectivamente la información es poder: poder de decidir, poder de elegir, poder de ser. Y que la educación científica y laica allana los obstáculos construidos desde la ignorancia.


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